Desarrollo socioemocional y Tecnología en la educación

Tres niñas y un niño sonríen felices acostados en el césped con sus brazos indicando hacia arriba.

Uso de tecnología educativa para el desarrollo socioemocional de los estudiantes

Durante los últimos años el sistema educativo comenzó a exigir cambios a causa de los nuevos requerimientos  de la Sociedad de la Información. En un mundo interconectado con la tecnología, el desarrollo socioemocional de los estudiantes continúa siendo uno de los grandes retos de la educación del siglo XXI. 

En principio, se trata de entender la educación como una herramienta social, donde los procesos de enseñanza y aprendizaje deben enfocarse en las competencias interpersonales e intrapersonales de estudiantes y profesores.

Es decir, se deben aprovechar todos los recursos, sobre todo la tecnología e impulsar los valores, la resolución de conflictos, la inteligencia emocional y la educación socioemocional para formar ciudadanos responsables, solidarios y felices.


¿Qué implica el desarrollo socioemocional en el siglo XXI?


Tener un buen aprendizaje social y emocional (SEL) permite que un niño pueda demostrar conocimientos, habilidades y aptitudes para desarrollar una identidad saludable, es decir construir su autoestima, seguridad y confianza de una forma sana.

Se trata de enseñar a gestionar las emociones, distinguirlas, manejarlas, expresarlas y también controlarlas. Este proceso comienza desde el nacimiento y estará presente durante toda la vida de la persona.

De esta manera, la identidad que gesta le permite establecer buenos vínculos con su entorno. Por eso, la educación infantil, primaria y secundaria son factores determinantes en este desarrollo de estas habilidades, para así obtener resultados profundos, a largo plazo y que pueden cimentar las habilidades del siglo XXI.

Existen varios marcos de referencia para hablar de las habilidades socioemocionales, uno de ellos es el de CASEL (Collaborative for Academic, Social, and Emotional Learning) que aborda 5 áreas de competencia:

  • Autoconciencia: Comprender las propias emociones, conceptos y valores.
  • Autocontrol: Manejar las propias emociones, pensamientos y comportamientos.
  • Conciencia social: Tener empatía por los demás.
  • Habilidades para relacionarse: Establecer y mantener vínculos saludables.
  • Toma de decisiones responsables: Poder tomar elecciones constructivas e interacciones sociales en diversas situaciones.

Promover las metas personales y colectivas es apoyar de forma activa una ciudadanía mejor, con objetivos claros para: erradicar la pobreza, aprender a respetar los ecosistemas terrestres, la cultura de la paz y la justicia, la empatía con los demás, etcétera.


Educación emocional y tecnología


Existe desconocimiento entre muchas personas en función del uso de la tecnología en este ámbito. Esto se debe a que en el último tiempo, muchas de las interacciones que realizamos cambiaron o se trasladaron a las pantallas y a la red.

El nuevo tipo de comunicación obliga a replantearse cómo es el uso y el tiempo que se le destina a las tecnologías. En este contexto existe una conexión emocional entre las personas y las pantallas. Por ejemplo, poder hablar con alguien a la distancia aflora sentimientos de nostalgia por no poder estar en el mismo espacio físico con esa persona.

Para abordar esta temática, EduTech dialogó con uno de sus profesionales Jair Lira Tovar, psicólogo educacional. En este marco para el profesional es indispensable poder combinar el desarrollo socioemocional con las tecnologías.

Una de las principales razones es tener autoconciencia para comprender qué emociones se tienen cuando se interactúa con alguna de estas plataformas, dispositivos móviles, entre otras.

Mano de mujer simula sostener un cerebro dibujado con tiza blanca

Por otra parte, también destacó la importancia en la toma decisiones, respecto al marco de CASEL. “El hecho de que todos tengamos posibilidades de compartir contenido, de crear contenido en plataformas digitales, conlleva la responsabilidad de comprender que lo que hacemos puede afectar la vida de otras personas”, sostiene Javier Lira Toval.

Otro punto que el profesional destaca es que las tecnologías por sí solas no pueden propiciar estas habilidades. No obstante, es un medio relevante del que se pueden valer docentes y estudiantes para aprender estas disposiciones en contextos educativos.

En este escenario, el rol del docente es clave para guiar y mediar el uso de la tecnología. Una buena estrategia de enseñanza-aprendizaje podría ser lo que se conoce como gamificación, los proyectos y también el aprendizaje transversal, el cual combina las ciencias, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas, con las temáticas socioemocionales.

En palabras de Lira Tovar, el desarrollo socioemocional es indispensable para hacer un buen uso del conocimiento, sobre todo en las nuevas tecnologías, a fin de crear, gestionar e impulsar acciones que sean de beneficio para toda la sociedad.

Inteligencias múltiples a través de las TIC


Esta teoría afirma que las personas no disponen de un sólo tipo de inteligencia sino de varias, las cuales se encuentran en diferentes áreas de nuestro cerebro, y pueden -además- trabajar de forma independiente o interconectadas entre sí.

Asumir que existen varias inteligencias generó grandes cambios en el ámbito pedagógico. Fue Howard Gardner, profesor de psicología quién además añadió que estas varían de persona en persona.

Esto impulsa una educación que atienda a las necesidades de cada alumno, más personalizada. En la actualidad existe una diversidad de soluciones tecnológicas que posibilitan el control parental, donde los tutores pueden ver el crecimiento en el aprendizaje mediante un seguimiento.

Estas plataformas proponen un aprendizaje sincrónico, Jair Lira Tovar indica que esto es una puerta para que las familias puedan tener una activa participación en la enseñanza de los más jóvenes, sin necesidad de estar en el mismo espacio u horario.

Un buen ejemplo son los softwares adaptativos, los que estimulan la inteligencia interpersonal al mismo tiempo que las competencias en red. Además, por medio de estrategias como la gamificación se pueden aplicar conocimientos a la práctica.

Brindar buenas soluciones tecnológicas, da las herramientas necesarias para que el estudiante sea responsable de su propio aprendizaje.  La formación y el ritmo por fuera de los espacios áulicos son potenciales a la hora de pensar en una de las habilidades necesarias para el mundo laboral de los próximos años.

Entornos claves para desarrollar la educación emocional


El aprendizaje social y emocional (SEL) se lleva a cabo durante toda la vida de la persona. Por eso se integra en diversos escenarios y contextos de la vida cotidiana. No obstante, potenciarlo desde los espacios educativos es el compromiso de las gestiones a la hora de formar ciudadanos éticos y también participativos.

A continuación veamos cuáles son los entornos claves de este tipo de aprendizaje según el Marco SEL de CASEL.

El primero de ellos es el AULA. Aquí la instrucción se lleva a cabo de un modo seguro y eficaz, donde las relaciones entre estudiantes y alumnos es meramente positiva. Esto se debe a que la intención es crear un ambiente inclusivo donde los jóvenes sean socios en el proceso educativo.

Segundo, aparece la ESCUELA, donde interviene toda la comunidad educativa para implementar la mejora continúa de todos los miembros que componen la institución. Ya no se trata de que sólo los estudiantes se sientan contenidos, en esta parte los adultos también deben sentirse respetados y apoyados.

El papel de pertenencia es clave al fomentar la cultura escolar promoviendo resultados académicos, sociales y emocionales positivos para todos.

Otro entorno clave son las FAMILIAS, que junto a las escuelas consolidan el desarrollo socioemocional de los individuos. El núcleo familiar o los cuidadores son los primeros maestros, quienes aportan su experiencia de vida para informar, apoyar los esfuerzos del SEL.

Por esto, la comunicación entre familias y escuelas debe ser fluida, clara y efectiva. Las instituciones deben fomentar el involucramiento de las familias en diversas actividades y en el proceso educativo.

“Está demostrado que este trabajo en colaboración, tanto de centros educativos como familias aumentan las probabilidades de que los estudiantes obtengan mejores resultados”, agregó Lira Tovar.

Finalmente aparecen las COMUNIDADES, se trata de poder integrar todos los conocimientos del SEL adquiridos en las escuelas y familias para llevarlos a la comunidad, por medio de actividades benéficas que implican una ventaja a la hora de generar espacios inclusivos y ciudadanos comprometidos.

Conclusiones


Es relevante poder comprender que el desarrollo socioemocional de una persona no se contrapone a la racionalidad. Por el contrario, es una interacción única que permite tener mayor certeza a la hora de tomar decisiones, es decir generar líderes, personas exitosas y felices.

Para Jair Lira Tovar, el desarrollo emocional es una responsabilidad compartida, los centros educativos deben buscar los modos de involucrar a las comunidades y a las familias. Por esto se debe pensar en una educación holística, donde el enfoque debe estar centrado en el alumno pero también en el docente, humanizando la profesión del educador.

A su vez, es importante destacar que las nuevas generaciones son nativos digitales, por lo que el vínculo con las TIC es natural e inconsciente. Brindar a los estudiantes este tipo de herramientas los acerca a un aprendizaje significativo, dinámico, divertido en donde se enseñan conocimientos técnicos pero también buenos valores.

Niña sonríe con brazos extendidos sobre su escritorio en el colegio

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Maria Florencia García

Apr 1, 2022

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