El valor de aprender a programar desde niño

 Niño con gafas sentado frente a una computadora aprende a programar

Por qué aprender a programar

Aprender a programar ¿asegura algunas condiciones de éxito en la vida profesional? En el siguiente artículo vamos a abordar una de las profesiones más demandadas en la actualidad en todo el mundo. Partiendo de esta interrogante, es que responderemos por qué consideramos que  los más jóvenes deben aprender a programar como parte de los nuevos procesos de **alfabetización digital **en el Siglo XXI.

Mayores oportunidades laborales, mejores salarios, uso consciente y responsable de las tecnologías, aptitud de emprender, son tan sólo algunas ventajas. Tan beneficioso como dominar el inglés, aprender lenguajes de programación es una de las herramientas fundamentales para la Sociedad de la Información.

Durante los próximos cinco años, se generarán al menos 150 millones nuevos trabajos vinculados al sector de la tecnología, según detalló un informe del Foro Económico Mundial (2020).

Por su parte, según el Banco Interamericano de Desarrollo durante el año 2020 no se llegaron a cubrir más de 1 millón de puestos vacantes en tecnología. En síntesis, involucrarse en el sector implica labrarse un futuro de oportunidades reales de crecimiento.


Enseñar a programar a los más pequeños

La respuesta es simple: alfabetización digital, y responde a las demandas actuales en la era de las tecnologías digitales.

En un nivel básico se trata de adquirir destrezas sobre el manejo de equipo, programas y formas de comunicación propias de  la tecnología digital. Mientras que en un nivel más amplio representa “la fuerza motriz del desarrollo sostenible”, en palabras de la UNESCO.

El futuro es digital y no sorprende que muchos de los empleos que conocemos actualmente cambien, o que surjan nuevos vinculados a la tecnología. Lo que representa altas posibilidades de inserción laboral, por ende reducción de la pobreza, más salud y oportunidades en el desarrollo de la vida.

También hacer un uso correcto de las tecnologías y la Internet, comprendiendo que la utilidad y consumo que las personas hacen de ellas representa, por un lado una amplitud ilimitada de posibilidades, pero por el otro una alta exposición a los peligros propios del entorno virtual.

Los tiempos actuales exigen al sistema educativo este tipo de aprendizaje, a fin de que las generaciones actuales y futuras puedan analizar la relevancia de las tecnologías y su implicaciones en la vida cotidiana.

Ventajas de estudiar programación desde niños

Al igual que sucede con cualquier otra actividad de aprendizaje, si se comienza desde temprana edad serán mejores los resultados que se obtengan. Sucede en la música y en los deportes; Messi llegó a Barcelona con 13 años, tras contar con una trayectoria en su equipo natal, no sorprende que haya alcanzado su máximo potencial a los 25 años.

Mark Zuckerberg comenzó a programar de forma autodidacta a los 12 años, se formó desde muy jóven previo a crear una increíble compañía y marcar el camino de la tecnología. Lo que en síntesis significa que las horas de práctica hacen a los expertos.

Si bien, se puede comenzar a programar desde cualquier edad, de hecho mucha gente en la actualidad lo hace e incluso forjó carreras de este modo. No obstante, la mayoría de los expertos recomiendan que el camino al mundo de la programación debe hacerse desde niños.


Las principales ventajas de aprender a programar son:

  1. Conocer el lenguaje universal por excelencia aunque en la actualidad existen diferentes y múltiples lenguajes de programación, que un niño aprende uno le facilita el camino a conocer más y adaptarse a otro lenguaje en cualquier momento de su vida.
  2. Volverse mejores estudiantes: aprender a programar permite pensar de forma ordenada siguiendo una lógica, lo que les permitirá desarrollar mejor sus destrezas en el aula.
  3. Se convierten en consumidores pensantes: lo que significa que comienzan a entender las lógicas de las computadoras. Conocerlas por dentro los vuelve más sabios a las hora de tomar decisiones, y los vuelve más activos y creadores del mundo digital en lugar de ser meros espectadores.
  4. Expresar ideas de forma clara: saber programar implica volver tangible muchas ideas que se tienen, en función de las tecnologías por supuesto.
  5. Resolución de problemas: programar es aprender a prueba de aciertos y errores, lo que ofrece un doble beneficio; ser más resolutivo a causa de la experiencia pero también estimular la mejora continua hasta obtener el resultado deseado.
  6. Pensamiento lógico y estructurado: esto se da por la capacidad de pensar y resolver un problema de forma metódica, al igual que el pensamiento computacional. Se identifica un problema y se aplican diferentes pasos a fin de llegar a la acción resolutiva de manera eficaz.
  7. Pensamiento crítico: se estimula el entrenamiento de capacidades como el análisis, la reflexión y el razonamiento siendo capaces de tomar decisiones más acertadas frente a los desafíos.

En definitiva, aprender a programar es mucho más que una salida laboral, es un aprendizaje significativo propio de la educación del siglo XXI y los requerimientos del mundo de hoy.

Infografía EduTech sobre los beneficios de estudiar programación

¿Qué edad es la mejor para aprender a programar?

Especialistas de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) consultados por el diario El País coincidieron en que la mejor edad para aprender a programar, o tener un acercamiento a este mundo, es a partir de los tres o cuatro años de edad.

Por supuesto que estos programas deben estar adaptados a las capacidades propias de estas edades. Se debe romper con la idea de que programar es complejo, por el contrario se comienza con juegos que estimulen el pensamiento lógico y matemático.

En principio se comienza con lenguaje visual, comúnmente llamado programación por bloques, y es lo que posibilita que se aprenda a tan corta edad. A medida que van creciendo, los niños pueden emplear otras herramientas más complejas de acuerdo a su nivel de desarrollo.

En cuanto a las horas que se deben dedicar a la práctica, al igual que otras asignaturas, dependerá del interés del niño.

Frente a esto, uno de los grandes temores de los padres radica en el tiempo frente a las pantallas. Aquí hay que reflexionar sobre el uso y no el medio. Es decir, si el menor pasa tiempo de calidad creando y/o aprendiendo.

También se debe destacar la presencialidad de los mayores en el uso de estas plataformas, siendo tutores y guías en estos procesos de aprendizaje.

¿Cómo iniciar a los niños en el mundo de la programación?

Niño con los brazos levantados frente a computadora con fondo de código aprende a programar

Los nuevos tiempos propician el aprendizaje de programación desde temprana edad. Si bien, tan sólo unos años atrás esto sólo correspondía al mundo de los adultos, durante los últimos tiempos numerosas empresas se han dedicado al desarrollo de programas especializados destinados a enseñar a programar.

Una estrategia efectiva que puede implementarse en modalidades a distancia, híbridas o presenciales es la gamificación. El término está tomando mucha importancia al presentarse como una alternativa de aprendizaje, que combina el compromiso con la educación con la diversión y motivación.

Esto es posible porque las actividades se desarrollan en conjunto con los objetivos de aprendizaje, en entornos dinámicos y divertidos que estimulan la adquisición de saberes por medio de los retos y desafíos propios de un juego.

En el ámbito de la educación estas técnicas son altamente valoradas por maximizar la participación de los estudiantes de forma positiva. Entonces, estudiar conceptos tan complejos como el lenguaje de programación es posible gracias a las variadas alternativas propuestas por la gamificación.

Estudiar programación online es posible para los más pequeños. A través del juego se avanza en el aprendizaje por medio de las instrucciones brindadas para cada reto. Aquí, la figura del profesor o tutor sólo aparece para aclarar dudas.

La absorción de conceptos se realiza por medio de las aventuras que presenta el juego superando los niveles de dificultad. La principal ventaja es que los jóvenes se concentran en el objetivo, aprender a mantener la atención fija y repiten el ejercicio hasta que lo aprenden y pasan de nivel.

Gamificación, aprender jugando

Como se ha venido mencionando, no es novedad que la programación web es el presente y futuro del mercado laboral. Con el paso de los años continuarán surgiendo puestos de trabajo vinculados a esta habilidad, que crecen al ritmo de la digitalización de las organizaciones.

Programar no es sólo la escritura de un código, es un idioma más que posibilita una comunicación directa con el ambiente tecnológico. Los niños deben aprender a programar para afrontar los desafíos laborales del futuro, y también abrir la puerta del mundo virtual donde el único límite es la imaginación.

CodeMonkey es una herramienta que permite iniciar a los niños en el mundo de la programación. Posibilita adquirir las bases de la codificación a partir de los 5 años a través de un mundo mágico con divertidos y tiernos personajes los estudiantes aprenden los complejos conceptos mientras juegan.

Los cursos que ofrece son amigables y no requieren de conocimientos previos. Una de sus ventajas es que dispone de recursos para los padres y maestros que les permite acceder a la plataforma con facilidad.

Diseñado bajo estándares curriculares de excelente calidad, el curso de Code Monkey Junior funciona como un valioso aliado para las clases de preescolar y jardín de infantes.

El juego se encuentra disponible para cualquier navegador web para brindar más opciones a más los pequeños tengan más opciones.

Conclusiones

Somos parte de un mundo inmerso en la tecnología por lo que formar niños programadores es un desafío indispensable para el futuro. Se trata de un nuevo tipo de alfabetización digital, necesario para participar de forma activa y plena en la realidad digital.

Nunca fue tan sencillo estudiar programación como lo es hoy en día, gracias a Internet disponemos de cursos, tutorías online, programas y aplicaciones eficientes con resultados demostrados.

La buena noticia es que se puede aprender jugando, de forma divertida y sacando ventaja de las oportunidades que brinda el aprendizaje por fuera del aula. No se trata de cuánto tiempo pasan los niños frente a una pantalla, sino de hacer de ese tiempo un espacio de calidad y aprendizaje.

Todas las instituciones y escuelas tienen que enseñar las habilidades de los próximos años.  La programación es sin duda una herramienta en la educación para pensar de una forma más analítica y desenvolverse mejor en la vida.

Muchas de las actividades que realizamos hoy están atravesadas por los software, frente a esto sólo hay dos caminos por tomar: o ser consumidores o ser un creadores.

Esto no significa que todos deben ser programadores profesionales, pero sí comprender las lógicas del funcionamiento y pensamiento computacional para no quedar por fuera, y sobre todo contribuir de manera positiva en la Sociedad de la Información.

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Florencia García

Jun 14, 2022

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